Respuesta directa
El currículum representa lo que tienes, no quién eres. Registra habilidades técnicas y trayectoria formal, pero lo que distingue hoy a una persona es la individualidad, y eso solo aparece en cómo se comunica, se posiciona y se revela fuera del papel.
En el episodio, todos coinciden en un punto: el currículum no murió, pero encogió. Todavía abre puertas en puestos de entrada y procesos estandarizados, pero captura solo la parte técnica de la experiencia. Como dice Pedro, el currículum es una especie de anzuelo. Dice lo que hiciste, no quién eres.
Esa distancia es justamente el territorio de la tesis. El currículum es el lenguaje del Ter Poder: la potencia atada a cargos y logros que necesitas mantener para ser reconocido. Lo que no cabe en el papel es el terreno del Ser Poder, la potencia que no depende de lo que acumulaste para que reconozcas quién eres.
Lo grande de la vida es estar en el colectivo sin perder la individualidad.
La pregunta práctica no es si debes abandonar el currículum. Es qué de ti sobrevive cuando el papel no está en la mesa. Si la respuesta es poca cosa, el trabajo no está en el documento. Está en la identidad.
